
Este año, a diferencia de otros, no colgamos el cartel de «cerrado por vacaciones» en el Blog, pero sí queremos mantener la tradición de compartiros una lista de recomendaciones hecha por las personas de CrossPoint. Se lo pedimos al equipo y la respuesta fue inmediata: libros que se leen en dos días, ciencia ficción que se relee mejor la segunda vez, videojuegos con bandas sonoras que acaban en bucle en Spotify, cómics que emocionan y algún ensayo para quien prefiera el verano en modo sesudo.
Aquí va la selección, esperamos que la disfrutéis.
Saga Blackwater (Michael McDowell), recomendado por Alex quién nos confiesa «Me los he estado comiendo como pipas». Es un drama intergeneracional en torno a la familia Caskey, en la línea de Al Este del Edén pero con toques de terror gótico sureño que te pillan con la guardia baja. Son seis libros cortos (unas 250 páginas cada uno en formato bolsillo) y de prosa muy amena: lectura de comerse cada volumen en uno o dos días. Hay una edición conjunta muy cuidada con extras sobre Perdido, el pueblo donde transcurre la historia. En su día leí los dos primeros y lo dejé, pero tras leer la reseña, creo que lo voy a retomar.
Natalia nos recomienda Metafísica de los tubos (Amélie Nothomb). Ella misma reconoce que no sabe si lo va a saber vender bien, porque la sinopsis es algo extraña: una niña que al nacer se autoproclama Dios narra con sarcasmo sus tres primeros años de vida en Osaka. Vive de forma completamente pasiva, como si fuera un tubo, hasta que a los dos años prueba el chocolate; descubierto el placer, decide dedicar su vida a las cosas buenas. Como ves lo ha vendido perfectamente.
Hipercomplejidad (Sergio Parra) es la propuesta de Santi para quien quiera un verano en modo sesudo. A través de múltiples ejemplos, plantea que nunca hemos sabido tanto y pocas veces ha parecido tan difícil entender algo de verdad: entre otras cosas, defiende que la inteligencia artificial no elimina la incertidumbre, sino que la reorganiza. Dicho de otro modo: la hamaca sigue siendo obligatoria.
Javi reconoce que no suele leer cosas que no sean de Microsoft, pero como recomendar la guía de licenciamiento no es para todos los públicos, nos trae Retrato de un outsider (Gonzalo Vázquez). La NBA y el programa Cerca de las Estrellas marcaron a toda una generación a finales de los ochenta; el autor —comentarista y aficionado— nos adentra en aquella fiebre: cuatro décadas de baloncesto, su auge y caída en los medios y una crónica desgarrada del periodismo deportivo. Imprescindible si creciste con Bird, Magic y Jordan.
Sara llega con una de esas sagas que probablemente no necesiten presentación, aunque sí una reivindicación de sus libros: Los juegos del hambre (Suzanne Collins). Las películas son famosísimas, pero para ella los libros juegan en otra liga. Empezó a leerlos antes de que llegaran al cine y destaca precisamente todo aquello en lo que las novelas profundizan mucho más: política, totalitarismo, propaganda, esclavitud y las consecuencias de vivir bajo un régimen autoritario. Y para quien busque una lectura bastante más dura, también nos recomienda La balada de Soi Cowboy, de Fabián C. Barrio, un relato basado en hechos reales que se adentra en la pobreza de las zonas rurales y la prostitución en Tailandia. Una historia desgarradora pero, al mismo tiempo, bonita. Probablemente no sea la lectura más ligera de la lista, pero sí una de esas que dejan poso.
En esta ocasión Santi nos recomienda dos cómics:
Carta blanca (Jordi Lafebre). «No me van las historias de amor, pero ésta, de amor platónico, me fascinó». Un no-romántico recomendando un cómic romántico: no hay mejor aval.
El abismo del olvido (Paco Roca). De temática dura —memoria histórica—, pero engancha, emociona y transforma convicciones. En realidad, dice, cualquier obra de Paco Roca es recomendable.
Después de ver Hail Mary, Juanjo ha sentido la necesidad de ciencia ficción de la buena, volviendo a ver The Creator. Este segundo visionado ha superado la primera vez que la vio, quizá porque se aprecian mejor los detalles de los rasgos «humanos» de las IAs de la película.
Metrópolis, la guinda de Juanjo. La obra maestra visionaria de Fritz Lang cumple 100 años: el filme millonario que fracasó, fue censurado y acabó resurgiendo. Centenario y excusa perfecta para volver a verla.
Crónica de un asesino en serie (Memories of Murder), de Bong Joon-ho, es la propuesta de Natalia. Dos detectives metodológicamente opuestos intentan resolver una serie de crímenes en la Corea del Sur de 1986, durante los últimos años de la dictadura militar. Basada en hechos reales, es algo dura, retrata muy bien el contexto social de la época y, en palabras de Natalia, no se enganchaba así a un thriller policiaco desde Seven. Del mismo director: Parásitos, por si aún os queda alguien que no la haya visto.
Once, la mención especial de Natalia. Un músico callejero de Dublín y una vendedora de flores checa comparten su pasión por la música y crean un vínculo precioso que les ayuda en el día a día. Ganó un Óscar por Falling Slowly y tiene una banda sonora increíble. Va dedicada a Glen Hansard, su protagonista y uno de sus artistas favoritos, fallecido hace unos días.
El juego de los pronósticos (Netflix, Instadocs), añadido de última hora por Santi. Documental que se adentra en el universo de los mercados de predicción: plataformas donde se negocian probabilidades sobre acontecimientos futuros, desde resultados deportivos hasta geopolítica.
Persona 3 Reload (Nintendo Switch) es el vicio de Jorge. Un JRPG en el que un estudiante se enfrenta a sombras y monstruos durante «la hora oscura», a partir de las doce de la noche, mientras de día vive la vida escolar en plenitud: amigos, clubes deportivos, exámenes… Estética única —ves dos colores juntos y ya sabes de qué juego hablamos— y una banda sonora de temazo tras temazo que Jorge lleva escuchando en bucle en Spotify todos los días. Alex secunda la moción: los Persona son juegazos.
Alex vuelve a la carga con Return of the Obra Dinn. «Cuanto menos sepáis, mejor»: un juego de deducción en el que, a partir de pistas, hay que averiguar quién era quién en la tripulación de un barco. El cómo se descubre jugando, que ahí está la gracia. Estilo visual inconfundible y música espectacular.
Si te gustan las aventuras gráficas point & click, Santi recomienda: Death of the Reprobate y The Procession to Calvary. Ambas de humor muy faltón y con obras clásicas de la pintura como escenarios y personajes. Cultura y mala idea a partes iguales.
Más de Santi, esta vez en pixelado, An English Haunting y Dark Rites of Arkham; y por último si os van las plataformas, Gris, «una maravilla».
Aquí Sara coincide plenamente con Santi: Gris también es uno de sus juegos favoritos. Y, si os gusta ese tipo de experiencia, añade otro imprescindible: Journey, un viaje audiovisual precioso a través de un enorme desierto. De esos juegos en los que avanzar es casi lo de menos y buena parte de la gracia está simplemente en dejarse llevar.
Pero donde realmente juega en casa Sara es en los juegos de mesa, y nos deja dos propuestas. La primera es Pentactys, un juego diseñado por un amigo suyo que mezcla la lógica de las damas con movimientos de ajedrez. El tablero cambia en cada partida y, si nadie logra imponerse antes de que termine el contador, empieza a desaparecer hasta dejar a uno de los jugadores sin movimientos. Su aviso: engancha bastante. Y para quienes crecieron entre cartas y partidas de Magic, recomienda Thunderstone, un juego de construcción de mazos en el que equipamos guerreros para adentrarnos en mazmorras y enfrentarnos a dragones, demonios y todo tipo de criaturas.
Javi no recomienda, nos SUPER RECOMIENDA El reverso, el podcast de Gonzalo Vázquez. Javi sostiene que la NBA de ahora no es la de antes, pero que tampoco lo son quienes nos la acercaban —se fue Andrés Montes y este año dejaron Movistar Daimiel, tras treinta años comentando, y Guille Jiménez—. Una joya para nostálgicos del baloncesto.
Y en música, Santi comparte una de sus playlists, «ecléctica», con aviso a navegantes para reguetoneros sensibles. Eso sí, en Tidal: «soy así de raro». Añadid también las bandas sonoras de Persona 3 y Obra Dinn, que en esta casa se escuchan solas.
Por mi parte solo puedo recomendar la playlist Grandes éxitos del sufrimiento corporativo de mis compañeras Sara y Mónica, que junto a Jimena Cambronero forman las Datchup (adivinad de donde viene el nombre).
Lo mejor de esta lista no son los títulos, sino lo que dicen de nosotros: gente con gustos muy distintos —de la ciencia ficción al gótico sureño, del JRPG japonés a la NBA de los ochenta— que disfruta compartiéndolos. Gracias a todo el equipo que ha participado, y a todos vosotros por estar siempre ahí apoyándonos. ¡Feliz verano!